viernes, 30 de octubre de 2009

Regla y sexo


Lo normal es que durante el periodo de menstruación no nos apetezca mucho tener relaciones sexuales o simplemente sea un tema tabú, ¿regla y sexo son compatibles?. Muchas veces estamos excitadas pero la sensibilidad en los días de la regla aumenta y, por ejemplo, la penetración puede resultar dolorosa. Aunque hay de todo, algunas mujeres se sienten supersexys en estos días tan femeninos.

Normalmente la progesterona, que es la hormonoa que disminuye la líbido, está en niveles inferiores a los que suele tener una mujer sin la regla, pero eso no quiere decir que regla y sexo sean incompatibles.



Sí quieres tener sexo en los días de la regla lo primero que tienes que tener en cuenta es a la otra persona también le apetezca. Hay muchos chicos y chicas que son escrupulosos con este tema y no les excita nada pensar en que estás en el periodo de menstruación. Esto se suele producir porque aún en la sociedad es un tema tabú.

Cuando dos personas están de acuerdo y están excitadas, entonces, no habría ningún problema. El siguiente paso que debes tomar es el de guardar la higiene al máximo, aunque este consejo le debes tener siempre presente, también cuando no estás con la regla. La higiene en las relaciones sexuales es siempre una máxima que no hay que perder de vista.

Si estás en pareja sabes si tu chico tiene algún tipo de problema o quizás seas tu la que tengas algún tipo de infecciones vaginales contagiosas, ahora, si te acuestas con alguien que no conoces demasiado, piensa que el contacto de la otra persona con tu sangre puede ser un factor de riesgo para las enfermedades de transmisión sexual.

Usa siempre el preservativo, igual que siempre, tener la regla no te asegura no quedarte embarazada y además, como decíamos antes, hay que evitar cualquier tipo de contagio por una E.T.S, sobre todo si practicas sexo esporádico con desconocidos.

Y si lo que quieres es practicar sexo oral, ahí ya estamos entrando en un tema tabú para casi todo el mundo. Si normalizáis la situación no tiene por qué ser diferente a otros días. Otra cosa es que a alguno de los dos no os apetezca, pero limpiando la zona antes y después (sobre todo para que no proliferen bacterias) la práctica es la misma.

jueves, 29 de octubre de 2009

Sexo durante el embarazo


La intimidad sexual es una parte normal y saludable de una relación afectiva comprometida. Antes del embarazo, probablemente se sentía cómoda en una relación íntima con su pareja. Ahora que está embarazada, quizás tenga preguntas o no esté segura si debe tener relaciones sexuales con su pareja.
Existen muchos mitos sobre el sexo y el embarazo, entre ellos:
* El sexo puede ser perjudicial o doloroso durante el embarazo.
* El coito sexual podría lastimar al bebé.
* El bebé de cierto modo “sabe” que se están teniendo relaciones sexuales.

Verdad:
* A menos que su profesional de la salud le indique lo contrario, el sexo durante el embarazo es seguro para usted y su bebé.
* En cuanto al bebé, no tiene idea de lo que están haciendo la mamá y el papá. El bebé está bien protegido por un colchón de líquido en la matriz y por el abdomen de la madre.
¿Cuándo es peligroso el sexo durante el embarazo?
Existen algunas circunstancias en las que el sexo no será seguro durante el embarazo. Las mujeres con las siguientes complicaciones de salud deben hablar con el profesional antes de tener relaciones sexuales:
* Antecedentes o riesgo de aborto espontáneo
* Parto antes de término anterior u otros factores de riesgo del parto prematuro
* Sangrado, flujo vaginal o cólicos (dolores menstruales) inexplicados
* Pérdida de líquido amniótico
* Placenta previa (cuando la placenta está baja y cubre el cuello uterino)
* Cuello uterino incompetente (cuando está debilitado y se abre demasiado pronto)
Si se considera que su embarazo es de alto riesgo, deberá tener más cuidado que otras mujeres. Su profesional de la salud quizás le aconseje evitar el coito sexual durante todo o parte del embarazo.
¿Cómo afecta el embarazo mi vida sexual?
Muchas mujeres descubren que el embarazo les da más deseos de tener relaciones sexuales que antes de embarazarse. La libido o deseo sexual es causado por los cambios hormonales. Para algunas mujeres su nuevo cuerpo voluptuoso puede desempeñar un papel en hacerlas sentir más sexy que nunca.
Otras mujeres sienten que el deseo sexual va y viene durante el embarazo. Estos son algunos cambios comunes que quizás descubra durante las etapas de su embarazo.

Primer trimestre
* Los 3 primeros meses del embarazo suelen venir acompañados de síntomas físicos que posiblemente le hagan perder un poco el interés por el sexo.
* Síntomas como sentirse cansada, tener náuseas, dolor en los senos y la necesidad frecuente de ir al baño quizás le hagan sentir que el sexo es una incomodidad.

Segundo trimestre
* Para cuando llegue al segundo trimestre, las náuseas, fatiga y malestar en los senos por lo general habrán desaparecido o estarán mucho más controlados.
* Su abdomen está creciendo pero es lo suficientemente pequeño para tener relaciones sexuales cómodamente.
* Quizás sienta más deseos de tener relaciones sexuales. Las mujeres acumulan unas 3 libras de sangre durante el embarazo y la mayoría de ese flujo sanguíneo se dirige debajo de la línea de la cintura.
* Algunas mujeres descubren que la mayor cantidad de flujo sanguíneo aumenta su capacidad de tener un orgasmo e incluso más de una vez.

Tercer trimestre
* Hacia el final del embarazo, el abdomen en crecimiento y las expectativas del parto y de la crianza del nuevo bebé quizás le hagan perder un poco el interés por el sexo.
* Sus inquietudes son perfectamente normales. Existen otras formas de lograr la intimidad con su pareja sin tener relaciones sexuales.
¿Qué posiciones sexuales son mejores durante el embarazo?
Es posible que las posiciones sexuales que eran cómodas antes del embarazo y a principios de éste resulten incómodas o incluso sean peligrosas en las etapas más avanzadas del desarrollo del bebé. Por ejemplo, la mujer embarazada debería evitar acostarse boca arriba (posición tradicional del misionero) después del cuarto trimestre porque el peso del útero en crecimiento pone presión en los principales vasos sanguíneos. Existen otras alternativas a la posición tradicional del misionero. Intente las siguientes:
* La mujer arriba: Esta posición le permite controlar cuán rápido, lento y cómoda desea estar.
* Posición de la cuchara: Piense en la forma en que las cucharas se apilan de costado en el cajón de los utensilios. Recuéstese de costado y su pareja debe ponerse en la misma posición detrás de usted para tener relaciones sexuales. Esta posición disminuye la cantidad de presión que se ejerce sobre el abdomen.
* Manos y rodillas (en cuatro): Esta posición funciona mejor durante el primer y el segundo trimestres porque también reduce la presión sobre el abdomen. Pero a medida que el abdomen crezca durante el final del embarazo, quizás le resulte incómoda.
¿Hay otras formas de estar juntos en intimidad?
No es preciso tener coito sexual para lograr intimidad con su pareja. Otras maneras de compartir su deseo sexual incluyen las siguientes:
* Besarse
* Abrazarse
* Hacerse masajes sensuales
* Sexo oral
Nota: Si va a tener sexo oral, asegúrese de que su pareja NO le sople aire en la vagina. Eso puede causar una embolia (vaso sanguíneo bloqueado por una burbuja de aire), lo cual puede dar lugar a lesiones graves para usted y su bebé.
Por lo general, si la mujer disfrutó de ciertas actividades sexuales antes del embarazo, podrá seguir haciéndolas durante el embarazo siempre que se sienta cómoda. Si tiene preguntas específicas, hable con su profesional de la salud.
Otras sugerencias para usted y su pareja
* Hable con su pareja sobre sus necesidades de manera abierta y afectiva. Tenga presente las inquietudes de él además de las suyas. Si trabajan juntos, podrán encontrar la manera de hacerse feliz el uno al otro.
* Déjese guiar por el goce y la comodidad de los dos. Si hay algo que no le resulta bien a uno de los dos, cámbielo.
* No pierdan el sentido del humor.
* Para evitar las infecciones de transmisión sexual, utilice un condón (preservativo) al tener relaciones sexuales o sólo tenga relaciones con una persona que a su vez no tenga otras parejas sexuales. Hable con su profesional de la salud sobre la prueba de detección del VIH para usted y su pareja.
* Si el embarazo es de alto riesgo o si tiene preguntas, pida asistencia a su profesional de la salud.
¿Cuán rápido puedo tener relaciones sexuales después del parto?
Después del nacimiento del bebé, conviene esperar hasta después de su chequeo posparto antes de reanudar las relaciones sexuales. Típicamente se necesitan al menos unas 4 semanas después del parto para que la mujer se sienta cómoda y lista para el sexo. Le reconfortará saber que la mayoría de las parejas reanudan su vida sexual activa en algún momento del primer año de vida del bebé.

Transexualidad


En estos días hablar sobre transexualidad es un poco difícil, pues en general sabemos muy poco; con esto no quiero decir que no exista material referente a este tema, existen algunas reflexiones, artículos e incluso algunas obras dedicadas a esto, pero son pocos y más aún llenos de prejuicios y confusión.

En la actualidad, hay una preocupación por "entender", clasificar y determinar la transexualidad. La gente y la sociedad en general, se hace un lío mayúsculo y confunde aun la homosexualidad, la transgeneridad, la intersexualidad, el travestismo y la transexualidad. Incluso los medios de comunicación y algunos programas bien intencionados, contribuyen a la confusión de los términos relacionados a la diversidad sexual, pareciera en lenguaje salvadoreño, que tienen los cables cruzados, no están muy claros, y tienden a confundir una cosa y la otra.

Por otro lado, también existen cantidad de prejuicios, de ideas arraigadas en conceptos que no tienen nada que ver con la realidad de l@s transexuales, que nada más responden a una parte de su realidad, pero bastante sesgada y unilateral, poco flexible a la discusión. Una cosa parecida a "todas las transexuales imitan el prototipo más exagerado de la feminidad", "todas son y quieren ser unas marginales", "las que se creen mujeres", "la apariencia femenina esta relacionada a la transexualidad", etc.… (Casi todas estas ideas están relacionadas a las transexuales, pues en el caso inverso se ve menos, y parece que existe en menor proporción).


Hoy en día, la transexualidad es considerada, ya no como una orientación sexual, sino como parte de la identidad sexual, es decir somos hombres o mujeres transexuales, independiente de nuestra orientación sexual. Con esto, se trata de acabar con las malas interpretaciones o con el hecho de que la diversidad, por desconocida, se considera toda bajo una misma denominación. Es aquí donde se vuelve importante o conveniente diferenciar lo que es la identidad sexual de las sujetas de la orientación de su deseo sexual. Dicho en otras palabras, la identidad responde a la cuestionante ¿quién soy yo?, y esta asociada a los sentimientos de adecuación e inadecuación al sexo, esto nos clasifica en mujeres u hombres, y en nuestro caso particular, como mujer u hombre transexual. La orientación sexual responde a la pregunta ¿quién me atrae?, y se refiere a quien nos atrae sexualmente, esta nos clasifica en heterosexuales, homosexuales, lesbianas, bisexuales o asexuales.

Como la orientación y la identidad son dos realidades completamente distintas, encontramos en la realidad todas las combinaciones de la una y la otra. En este caso vamos a entender, que así como hay hombres y mujeres que se aceptan como tal y son heterosexuales, homosexuales, lesbianas, bisexuales o asexuales, también a las transexuales pueden gustarnos los hombres, las mujeres, ambos o ninguna.

Además, resulta valioso en este apartado, aclarar las diferencias que hay entre transvestismo, transgenericidad y transexualidad. Entendemos pues que:

Transvestismo es el uso de ropa del otro género, ojo la persona trasvesti puede sentirse muy identificada con su sexo y sólo experimenta el placer de usar vestimenta correspondiente al otro sexo, no tiene nada que ver con su identidad ni su orientación sexual. Cuando llega a ser permanente en una persona, se funde con la transgenericidad.

Transgenericidad es el cambio de género, con relación al sexo. Es decir, las personas transgenéricas viven el género contrario a su sexo, y generalmente no desean cambiarse de sexo; caso contrario a esto las convierte en transexuales.\

Transexualidad es vivir en base al género que corresponde al sexo al cual se cree pertenecer, es decir, las personas transexuales manifiestan un sufrimiento y una inadecuación ante los genitales de nacimiento, que no puede apreciar. Es primordial, subrayar que la persona cuando es intervenida quirúrgicamente, ya no debería ser clasificada como transexual, sino un hombre o una mujer, sencillamente.

Además es importante señalar que, las transexuales son sumamente desdichadas en el sexo que se les ha asignado, las personas transexuales a lo largo de los años han sido invisibilizadas y se les encajona dentro del grupo de los homosexuales travestís o lesbianas, muchas transexuales han sufrido una profunda marginación, sobre todo por parte de la comunidad Homosexual, Bisexual y Lesbica. Su proceso de salir del armario es semejante al de homosexuales, lesbianas y bisexuales, y pueden traer la pérdida del apoyo de la familia, amistades y el empleo.

La discriminación contra las transexuales es extrema, incluso mayor para las mujeres transexuales por querer pertenecer a un grupo que la sociedad históricamente ha discriminado. El camino de las transexuales resulta largo, difícil y tortuoso, pues ninguna sociedad esta todavía preparada para integrarles en su seno, sin traumas. Antes de la operación, muchas transexuales se odian a si mismas, viven constantemente con la sensación de estar atrapada en un cuerpo que no es el suyo. Las que deciden cambiarse de sexo han de luchar contra una falta de comprensión generalizada.

Otro asunto que llama la atención es lo poco que ciertos grupos han avanzado en quitar el estigma que pesa sobre las transexuales, en comparación con otros asuntos que en nuestra sociedad estaban mal vistos, el asunto de la transexualidad sigue siendo considerado como un fenómeno, un trastorno, una anomalía, enfermedad y/o perversión. La medicina y la psicología juegan un papel muy importante en el rompimiento o mantenimiento de este estigma que pesa sobre la transexualidad, y más aun dentro de nuestro país.

Entonces es aquí cuando surgen una serie de interrogantes, tales como ¿por qué la transexualidad sigue considerándose como un fenómeno?, ¿qué papel juegan la psiquiatría y la psicología en el mantenimiento del estigma hacia las transexuales?, ¿qué relación tiene el estigma que pesa sobre la transexualidad con la división de los papeles en función del sexo, es decir, con el mantenimiento de los prototipos de feminidad y masculinidad vigentes todavía?, ¿a quien corresponde la clasificación de algunos términos?, ¿a quien corresponde la elaboración de conceptos?, ¿en qué se argumentan para elaborar dichos conceptos?, ¿qué elementos son tomados en cuenta para la clasificación de grupos?, etc. Como se puede ver las preguntas son múltiples, y la verdad es que no sólo no tienen una respuesta favorable, sino que apenas puede darse una reflexión para empezar a darle vueltas al asunto.

Además, otra cosa que vale la pena rescatar como punto de reflexión, es que en la mayoría de países latinoamericanos resulta extremadamente difícil entender como algunas personas que tienen las características físicas de un género pueden creer en realidad que pertenecen al otro, y si a esto agregamos la falta de educación e información, será más difícil aun romper con este estereotipo.

Por otra parte, la escasez de recursos económicos, la dificultad para encontrar un trabajo digno y en buenas condiciones, la prostitución casi como única salida para muchas, agresiones físicas y verbales, discriminación en los derechos, desamparo legal, y también porque no decirlo, miradas de desprecio de personas que siguen considerando a las transexuales como "bichas raras", provoca más sufrimiento y frustración, y todo esto representa para ellas UN DESAFIO.

Y ya para acabar, me gustaría hacer un último llamado de atención a esto: las transexuales que desgraciadamente no tienen acceso a la operación, por diversas razones, no deberían ser consideradas menos mujeres o menos hombres; esto debería ser una lucha colectiva en la cual todas y todos colaboremos en el rompimiento de los estereotipos y a la vez contribuir a la conciencia social, es un reto el crear espacios de discusión mas profunda con relación a este tema, dentro de la comunidad Homosexual, Bisexual, Lesbiana y dentro de nuestra población Transexual.

La masturbación femenina


La masturbación en la mujer: el relato prohibido

En las encuestas realizadas sobre el asunto de la masturbación, el porcentaje de mujeres que dice masturbarse es bastante inferior con relación a los hombres.

Ante tales resultados, queda una interrogante cimbrando en el aire que nunca podremos saber: ¿Nosotras, realmente realizamos menos esta práctica o nos cuesta más verbalizar que disfrutamos de tal opción sexual?

Nadie pregunta si un hombre se ha masturbado alguna vez en la vida. Se da por hecho. No ocurre igual con las mujeres. Ellas guardan silencio. Es un tabú. Las mujeres piensan que este asunto debe permanecer en secreto y si alguien les pregunta prefieren negarlo.

Desde niñas, entre las amigas, no hay secretos. Se habla de amores, de odios, de encuentros y desencuentros e intimidades de familia...cuando han tenido sus primeras relaciones sexuales comentan cada encuentro con lujo de detalles.

Pero lo que no dicen, en general, es que practican el autoerotismo o tienen deseos de hacerlo.

¿Qué ha motivado tal rechazo? ¿Por qué tanta condena? ¿A qué se deben nuestros silencios? Tales respuestas se hallan en la historia del autoerotismo, práctica que no ha llegado a nosotras, precisamente, sobre un lecho de rosas.

Por siglos, fue confinado al mundo de lo prohibido. Perseguido por la iglesia judeocristiana como un acto “contra natura” (el único acto sexual válido era el coito para la procreación); se le atribuyó tantas enfermedades y padecimientos que la suma pasaba de 200. Según las creencias de entonces, masturbarse provocaba idiotez, ceguera, caída del pelo, debilidad mental y muscular, trastornos intestinales, dolores de cabeza... En no pocos casos, se decía, los disturbios en la salud eran tan grandes, que llevaban hasta la muerte.

En los siglos XVIII y XIX, circulaban una gran cantidad de manuales y libros médicos contra este “mal” , llamado también “vicio nocturno” o “acto morboso”, que sembraban pánico en la población. Se inventaron aparatos y se puso en boga el uso de camisas de fuerza para impedir que, en las noches, los jóvenes pudieran realizarla.

Todo ese andamiaje estaba montado especialmente para evitar la masturbación masculina pues, en aquel entonces, se pensaba que las mujeres carecían de deseos sexuales. Aunque y por si acaso, ellas también padecieron el peso de aquella persecución con saña.

En la Inglaterra de la revolución industrial, se llegó a advertir que los movimientos de las máquinas de coser a pedales, podían conducir a excitación sexual en las muchachas, por lo que se supervisaba que ellas estuvieran bien sentadas, según ordenaban los estrictos manuales.

En varios países de Europa y en Estados Unidos, se llegó a practicar una operación llamada clitoridectomía (extirpación del clítoris) que, según los galenos de la época, servía para aliviar la epilepsia y otras afectaciones nerviosas como la histeria.

La masturbación femenina, amen de que siempre fue menos aceptada que la masculina, también provocaba un arsenal de trastornos inevitables, tales como la leucorrea, hemorragias uterinas, cáncer de mamas y desórdenes del corazón, entre otros.

Tiempo costó a la sexología abrirse espacio en esa maraña de injurias y calumnias sin´fin. Sólo a principios del siglo pasado, comenzó a hacerse la luz sobre esta práctica –una de las más viejas prácticas sexuales humanas– que llegó a ser incluso catalogada como “elemento destructor de la sociedad civilizada”.

Después de aquellos truenos, que duraron varios siglos, no todo se resuelve ahora diciendo lo contrario. Asimilar las ventajas del autoerotismo que enuncian hoy psicólogos y sexólogos, sobre todo, en la población femenina, es una labor de educación sexual y convencimiento que lleva su tiempo. Especialmente, hay que hablar del tema, cosa que apenas se hace todavía.

Entrando entonces en el asunto de las ventajas, la autosatisfacción es para muchas adolescentes la primera actividad sexual. Por medio de ella, se descubren los sentimientos eróticos y, al acariciarse en soledad, se aprende la forma que más nos acomoda para lograr la excitación y el orgasmo.

Conocer el propio cuerpo, sus reacciones y vivencias eróticas es una gran ventaja para el encuentro sexual con la pareja, señalan cada día más expertos en el tema.

Hay mujeres que se suman a la opinión de que es el hombre quien tiene que enseñarlas a sentir placer sexual. Sin embargo, este criterio podría redefinirse en aras de lograr un encuentro donde ambos van con un adiestramiento inicial que les proporciona mayor confianza, soltura y una comunicación sin miedos, ante la seguridad de que somos capaces de sentir el orgasmo, porque ya lo hemos vivenciado en nuestras caricias en soledad.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Sexo Oral


El sexo oral, es una práctica sexual muy placentera y gratificante tanto para los hombres como para las mujeres. Sin embargo, debe soportar muchos tabúes y prejuicios, ya que hay muchas personas, de ambos sexos, a las que les desagrada el sexo oral.


Para practicar tanto una felación como un cunnilingus, hay ciertas cosas que debemos tener en cuenta, como por ejemplo:


· Mucho cuidado con los dientes. No están invitados a esta fiesta. Permíteles, como mucho, algún roce muy delicado, pero siempre con cuidado.

· A medida que notes que aumenta su excitación, incrementa tú también el vigor de tus caricias.

· Presta atención a los gestos de tu amante. Te indicarán qué es lo que más le excita y, por consiguiente, dónde debes poner más énfasis.

Consejos para ellas

La mejor forma de iniciar el cortejo oral es que su mano acaricie suavemente todo el cuerpo del pene y vaya preparando el terreno.

Las mujeres que quieran practicar una buena felación deben formar una 'O' con los labios y ponerlos cuidadosamente en la punta del miembro masculino y mover la cabeza en pequeños círculos.

Luego, deben colocar los labios ajustándolos al tronco del pene y recórrelo, primero a un lado y después al otro. Tomar la punta del pene suavemente entre los labios, con giros rápidos, besándolo tiernamente y tirando hacia atrás suavemente de su piel es una buena forma de seguir con el sexo oral. Se recomienda permitir que el glande se deslice completamente en la boca femenina y presionar el tronco firmemente entre los labios y sostener la presión hasta un momento antes de soltar.

Hay que permitir que el pene penetre en la boca femenina tan profundamente como sea posible (sin ahogar a nadie, por favor), presionándolo y chupándolo. No se debe soplar nunca dentro en el pene ya que, por muy placentero que pueda ser, esto puede ocasionar una infección.

También se puede acariciar, besar y jugar con los testículos con la lengua, siempre teniendo en cuenta que se trata de una zona muy sensible.

Normalmente las zonas más sensibles del pene son: alrededor de la cabeza, la unión del frenillo con el glande y el orificio extremo de la uretra. Besos suaves y caricias con la lengua son ideales para enloquecer de placer a un hombre.

Por último, las mujeres deben saber bien que la decisión es de ellas, tanto de practicar la felación como de llegar hasta el final o no. La mujer debe decidir si quiere o no que el hombre eyacule en su boca, del mismo modo que puede elegir tragar el semen o no. Nadie puede obligar a nadie a hacer algo que no quiera.

lunes, 26 de octubre de 2009

Claves para un encuentro sexual rápido


Sin prólogos, sin flores ni cena a la luz de las velas. Nada de romanticismo. Las demostraciones de devoción y amor están bien, pero esta vez estamos hablando de sexo rápido.



Ya sabemos que el buen sexo requiere tiempo, caricias y un trabajo pausado y metódico. Pero el sexo express puede ser una descarga importante de adrenalina de vez en cuando, sin olvidarnos que puede cumplir más de una fantasía. Sobre todo porque su gracia reside, en gran parte, en los sitios donde se practica, casi siempre prohibidos o poco aconsejables.

Para el sexo rápido no hay nada mejor que una perfecta desconocida. Cualquier mujer que te vuelva loco puede servir, siempre que ella esté dispuesta, por supuesto. Aunque suene extraño, a las mujeres las enloquece la espontaneidad sexual: ¿hay algo más emocionante que un momento de éxtasis robado a nuestro quehacer cotidiano? ¿Qué tal un poco de sexo rápido en la oficina?

Claro, la posibilidad de que los sorprendan haciéndolo puede significar el rush de emoción que estamos buscando. Pero, para no perder el trabajo, aconsejamos elegir una postura amatoria que no se identifique habitualmente con el sexo. ¿O acaso quieres terminar en la televisión -o, aún peor, en el vídeo de seguridad del trabajo-?

Para que no tengas esos problemas, te aconsejamos estás posiciones:

Sentados:
Si eligen un banco en el parque, lo mejor será que ella lleve una camisa larga, de forma que se pueda sentar sobre ti sin que se evidencie lo que tenéis entre manos, o piernas.

No molestar:
Si se pueden escapar al cuarto de baño, acercare a ella por detrás, dale la vuelta suavemente (aunque no viene mal un poco de sorpresa) y levántala hasta alcanzar la altura necesaria. Tendrás que ser fuerte de brazos para soportarlo, pero no te preocupes, serán sólo unos minutos.

Contra la pared:
Ella de frente a la pared, un poco encorvada, y tú sujetándola por la cintura. Una vez más, las camisas largas son recomendadas. Atención, en el fragor de la pasión, no se olviden de mantener el silencio, no sea cosa que alguien más entre al baño y escuche todo.

Sado


“En lo aberrante encontramos deleite y placer en lo mas detestable. Cada día descendemos un paso al infierno, sin horror, entre tinieblas que apestan"
(Charles Baudelaire)


El masoquismo es la excitación sexual como consecuencia del sufrimiento propio, bien sea por dolor físico, humillación o malos tratos. El placer sexual obtenido al sufrir dominancia y humillación es muy antiguo, ya Aristóteles suplicaba a Filis, una mujer pública, que le utilizase como caballo y golpeara sus nalgas.
- Sadomasoquismo Sadomasoquismo


El masoquista extremo no necesita realizar el acto sexual propiamente dicho para obtener satisfacción sexual. Esta práctica tiene mucho de masturbatorio ya que el coito es sustituido por la manifestación simbólica de la humillación más o menos real.

Sadismo es la excitación sexual provocada ante el hecho o la fantasía de someter a otra u otras personas a sufrimiento físico o psicológico. El sádico por tanto, no sólo obtiene excitación al inflingir dolor físico sino también al humillar, someter y degradar a la persona.

El placer por la crueldad y el sadismo difieren en el hecho que el sadismo conlleva la excitación sexual, mientras la crueldad es el mero deleite que algunas personas pudieran experimentar ante el sufrimiento ajeno.

El nombre de sadismo deriva del famoso escritor francés Marqués de Sade, coetáneo a la revolución francesa. El marqués fue protagonista de diferentes escándalos al ser denunciado por prostitutas que le acusaban de drogarlas y golpearlas. Por ello pasó 13 años en prisión que dedicó a escribir sus fantasías como contestación a las cartas de amor que su esposa le mandaba. La obra de Sade fue censurada durante años, entre sus obras destaca ‘Justine’ y ‘Las 120 jornadas de Sodoma’. Dentro de la cultura sadomasoquista existe cierto grado de trasgresión de la norma, de acercamiento de lo prohibido.